LA GESTIÓN INTEGRAL DEL RIESGO, UN TEMA DE INTERÉS NACIONAL EN EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA

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En Colombia no existe un Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres funcional y articulado.

Con el ánimo de promover el fortalecimiento de la Gestión Integral del Riesgo, la representante liberal Olga Lucía Velásquez, ha formulado importantes requerimientos a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres – UNGRD, así como a las demás entidades que, por su naturaleza o competencia, tienen injerencia en la formulación de políticas orientadas a promover la adaptación a los efectos del cambio climático, la resiliencia (capacidad de un ecosistema de retornar a las mismas condiciones, previas a su perturbación, ocasionada por algún fenómeno) y un desarrollo con bajas emisiones. Se requiere también, por parte del Estado, implementar estrategias de prevención y mitigación, que permita actuar oportunamente ante los estragos ocasionados por los fenómenos naturales.

Frente a los ministros de Salud, Alejandro Gaviria y de Ambiente, Gabriel Vallejo se realizó el debate de control político en la plenaria de la Cámara de Representantes, para ilustrar de manera particular como en el país se han presentado diferentes afectaciones por causa de los fenómenos naturales por no tener un Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres funcional y articulado y por la grave ausencia de los instrumentos establecidos en la ley.

Muchos colombianos se han visto afectados por las inclemencias del clima, pese a que este tipo de fenómenos naturales eran de conocimiento previo para las autoridades, por esta razón resultan muy preocupantes las precarias condiciones que persisten en la Gestión Integral del Riesgo a nivel nacional. Es claro, que cada una de las situaciones de riesgo presentadas en el periodo comprendido entre el último semestre de 2015 y el primer trimestre de 2016, se podía prevenir o en determinado momento, tomar las medidas de mitigación adecuadas, algo que no se hizo, según fue puesto en evidencia en el debate.

Por ejemplo el caso del desabastecimiento de agua que afectó a muchos municipios del país esta anunciado por la inminente llegada del “fenómeno del niño”, sin embargo, las medidas adoptadas para la atención de la escases de agua en la Región Caribe -la cual venía presentándose desde mediados de 2012-, no correspondió a una solución estructural, orientada a sensibilizar y preparar a la población de manera efectiva.

Las consecuencias de la evidente inoperancia del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres – establecido en la Ley 1523 de 2012-, siguen afectando a todos y cada uno de los habitantes, mientras en otros países la consigna se centra cada vez más en una prevención eficaz, sostenida y articulada, en Colombia se trabaja en la reacción después del daño generado.

El descenso de los niveles de los ríos y embalses que afecta gravemente diversas áreas de producción agrícola y ganadera, era de esperarse y fueron anunciados por la representante Olga Lucía Velásquez en el debate, pese a ello los oídos sordos de las entidades y el reporte equívoco de contar con los planes de contingencia particulares, corresponde a actos irresponsables que han conllevado a la ejecución de actividades que incluso atentan contra el ambiente y se convierten en generadores de impactos adversos frente a una estrategia general, como por ejemplo frente al incentivo del uso de plantas eléctricas de emergencia, las cuales nos sólo aumentan el consumo de combustibles fósiles, sino que con su operación generan grandes cantidades emisiones de monóxido de carbono.

Por último, una de las premisas de la congresista liberal se enfoca en torno a la sensibilización de la población, mediante el emprendimiento de acciones que brinden a la comunidad en general, mecanismos de preparación y toma de conciencia frente a las situaciones de riesgo. Sin embargo hay preocupación frente a las iniciativas del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo, para llegar a la ciudadanía, pues lo hace a través de la emisión de mensajes televisivos de carácter meramente reactivo, que en nada promueven el emprendimiento de medidas oportunas, como los simulacros temáticos, entre otros.

En el debate de control político se concluyó que el Estado aún sigue en deuda con cada uno de los colombianos, en lo que tiene que ver con la Gestión Integral del Riesgo; a pesar de la existencia de normas como la Ley 1523 de 2012, que orienta nuevas políticas de generación de medidas, que cada vez más protejan la vida y bienes de los habitantes, en la totalidad del territorio nacional.

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