En Bogotá las cifras de acceso a la educación superior son preocupantes, tan sólo el 48% de los bachilleres logra ingresar a una carrera universitaria, la falta de oportunidades y la escasez de recursos afectan a jóvenes principalmente en las localidades de Usme, Ciudad Bolívar y Bosa.

Hablar del fenómeno del habitante de calle en Bogotá nos remite a la existencia de lugares abandonados, sucios, peligrosos y ocupados por personas que están inmersas en la drogadicción y delincuencia. Sin embargo olvidamos el verdadero debate de esta problemática social: la dignidad humana.

Cada año, miles de colombianos se ven en dificultades para pagar el impuesto predial. En algunos casos las facturas superan sus ingresos y la preocupación los lleva incluso a pensar en vender su casa para no perderla o adquirir créditos en los que terminan pagando más de lo que tenían que cancelar.