UNA MIRADA AL HABITANTE DE CALLE

Hablar del fenómeno del habitante de calle en Bogotá nos remite a la existencia de lugares abandonados, sucios, peligrosos y ocupados por personas que están inmersas en la drogadicción y delincuencia. Sin embargo olvidamos el verdadero debate de esta problemática social: la dignidad humana.

POBLACIÓN HABITANTE DE CALLE EN BOGOTÁ

Los habitantes de calle tienen historias que nos permiten hacer una análisis de porqué están viviendo en andenes y puentes en lugar de sus hogares. El último censo realizado por la Secretaria de Integración Social en 2011 determinó que la principal razón por la que muchos ciudadanos han llegado a vivir en la calle es por violencia intrafamiliar, seguido de la drogadicción. Esto significa que la problemática no es la habitabilidad en la calle sino lo que la genera, y que tener a un ciudadano en estas condiciones es uno de los problemas a resolver, pero no el único.

Para llegar a soluciones concretas de este fenómeno, en el Congreso de la República se instaló la Mesa Técnica sobre el Habitante de Calle. Las sesiones fueron lideradas por la Representante a la Cámara por Bogotá, Olga Lucía Velásquez, con el objetivo de elaborar una propuesta para la reglamentación de la Ley 1641 de 2013, dirigida al tratamiento, procedimientos y manejo de esta población.

La congresista liberal propone que la reglamentación de esta norma se centre en criterios fundamentales como la definición de tipologías de población, procedimientos, rutas y servicios que permitan diseñar un modelo de intervención que brinde mecanismos de gestión apropiados y así atender a los habitantes de calle en el marco de los derechos fundamentales.

En el desarrollo de la mesa técnica se pudo definir que el primer factor de complejidad, son los mismos habitantes de calle, pues no presentan una sola tipología o característica de comportamiento social, sino que cada uno es diferente en cuanto a los hábitos, prácticas, visiones y expectativas de vida y su relación con el consumo y la delincuencia. Resultó evidente que no se tiene una caracterización poblacional de tipo etnográfico y social, y por ello se afirmó que pese a que los censos son de vital importancia, se hace necesario conocer a mayor profundidad el fenómeno y sus actores.

En esta discusión hicieron presencia, la Procuraduría General, el Ministerio de Salud, representante de entidades del Distrito, alcaldes locales y la comunidad en general que ven con preocupación que pese al trabajo que ha hecho la administración, esta problemática en lugar de disminuir aumenta cada año. Se propuso de manera urgente acciones orientadas a lograr armonización institucional a nivel local y nacional para mejorar la atención y servicios, pues sin ello, la problemática no podrá ser transformada positivamente para la ciudad, los bogotanos y los propios habitantes de calle.

Una de las principales voces en esta discusión fue la de Alberto López, quien lleva más de 15 años en esta situación, para él esta convocatoria hecha por la representante Olga Lucía Velásquez es muy importante, porque puede dar su punto de vista,es una inclusión efectiva, tenernos en cuenta ya sea como consulta o para escucharnos, porque no se puede definir nuestro destino sin nuestra participación, yo les informo a los compañeros todo el tiempo.”

López llegó a la calle por culpa de la droga y hace parte de las personas que participan en los programas de rehabilitación. Después de tantos años viviendo en esta condición asegura que el problema se puede resolver siempre y cuando los demás ciudadanos lo entiendan:

“Que transformen los imaginarios engañosos que se tiene sobre nosotros. La mirada lastimera, la mirada miedosa y básica no contribuyen en nada a una relación de la habitabilidad en calle, que miren de otra manera al habitante de calle, que somos es consecuencia de lo que pasa en el país, no nacemos de la nada”.

Un hecho fundamental y concreto del trabajo de esta mesa fue incluir en el nuevo código de policía el artículo 41, que fija los parámetros generales para la definición de un modelo de atención, además, la Policía cuenta con unos protocolos básicos de abordaje que permitirán que no se vulneren sus derechos, pero tampoco el de los demás ciudadanos.

Otra de las problemáticas que afectan directamente a los habitantes de calle es el uso que le están dando las bandas criminales para delinquir. El Procurador Delegado para la Descentralización y las Entidades Territoriales, Carlos Augusto Mesa, afirmó que se han creado imaginarios incorrectos sobre esta población.

“Hay habitantes de calle que han sido víctimas usadas por bandas criminales e instrumentalizadas y lamentablemente eso ha construido en el imaginario del ciudadano corriente unas distorsiones sobre el habitante de calle que deben de ser superadas. “

El funcionario del Ministerio Público afirmó que es necesario que el Estado actúe para que el habitante de calle tenga condiciones de vida dignas:

“El habitante de calle es el ciudadano colombiano con estado de vulnerabilidad más extrema. Ha llegado por diferentes razones; por pobreza extrema que Colombia la vive, por condiciones de salud, por caer en un vicio o alcoholismo.”

La tarea queda en manos del Ministerio de Salud, que deberá reglamentar la ley con las conclusiones y propuestas hechas por la Mesa Técnica. Este documento debe contener los protocolos, procedimientos y rutas para el tratamiento de esta población que se manifiesta en las principales ciudades del país.

 

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